martes 21 de julio de 2009

La locura es un don de prisas sin rapidez

Lo confieso,
no soy ascética por la perfección espiritual
yo más bien llevo el espírituen las partículas del perdón.
A veces la dureza de mis reproches,
me debilitan por el filo.
Lo confieso,
me replico y me abrocho el pecho,
mi armadura es un evento de intimismo circular.
He fracasado en demasiadas ocasiones sin fecha,
y aún así me conmemoro como una imposible.

Nunca fui ejemplar,
ni pretendi domar la vida de la doctrina.
La locura es un don de prisas sin rapidez.

Hago el amago de la disculpa,
más bien sé que merecí disculpas que no me dieron.
Mi espera no ataja con tiempo,
es mundialmente conocido que el reloj
no apremia a los que lo llevan sobre la muñeca.

Los días son simples lecciones de bolsillo.
Lo verdaderamente importante vean,
son las lecciones. Y no los días.

Lo confieso:
Me tropecé en el barranco de los sueños de espuela.
Quizá habría sido mejor sentar mi temple en el abismo
y dejar que contemplase un infinito de humo.

Y me arrepiento de haberme consumido por culpas.
Culpas que a lo sumo, nunca fueron sólo mías.
Y me llamó la inocencia del primer paso
para colgarme con un aliento frío y un café nocturno.

Porque si la locura es un don de prisas sin rapidez,
le lavo los ojos al mundo embarazado de dolencia.
Y vean,lo importante son las lecciones.
No los días.

Cronos no era el héroe.
Los héroes eran sus súbditos.

martes 16 de junio de 2009

Alas

Me roza el temblor del aire,
aire de cercenar silbidos con la rabia
de un león sin dientes.

Improvisación de principiante inexperta,
en los comicios de la búsqueda soy primeriza,
pero este agudo sonar de campanas
me toca más dentro que cualquier profunda llanura
escarbada con el mesías del tiempo.

Mírame, quien a las misceláneas aúna
con el delicado trazo del fuego,
invocando a arder como estalactitas incandescentes
las gotas de intentos.

Apaga la noche y acerca la pluma,
de círculo en círculo a la estratosfera,
sin tocar luna.

miércoles 3 de junio de 2009

Y es que la primavera...

No me consuela el delirio,
pero empleando la sensualidad de una provocación,
también yo me involucro.

Y si la primavera la sangre altera,
la mía venía de vuelta y media,
más de invierno con calor,
más de verano con más y más calor.
Que bajo la química de un suspiro
lleva la piel un quemazón.

La llama hierve y sofoca,
pero no parece que vaya a enfriar el aire.
-En caliente dicen, la cosa se caldea.
Pues perfecto, y que sea en caliente la remesa de una caricia.
Y si la primavera la sangre altera,
bienvenidos sean, al mes de la buena señal.

martes 2 de junio de 2009

Grrrrr

Y ya lo dicen los refranes, y ya lo versaban los filósofos,
que la manera más elegante de desmontar un ataque es el humor.

Así me río yo, cielo.

Que cuando me surge la duda me divierto subrayando,
la mejor amenaza conmigo se aburre,
y si la cosa va de descalificaciones,
yo estoy cualificada para devolver la perfecta carcajada.

Así me río yo, cielo.

Cuando mis pasos no son en balde y me dedico a lo breve, a lo esencial.
Si quiera entretenerme en guardarte rencor.
Alguna vez un pajarito con veneno en el pico me dijo " No mereces la pena".
Pero ¿sabes lo que contesto? : La pena es la que no me merece a mí.
Hoy no. Y ya No.

Así me río yo, cielo.

domingo 31 de mayo de 2009

"Cuando se banaliza el sexo"

"Cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal", "¿No debería equipararse a otras formas de agresión, como si, por ejemplo, obligáramos a alguien a divertirse durante algunos minutos?" Sí. Así de claro y así de conciso, la afirmación pertenece a Ricardo Benjumea, redactor jefe en la revista del Arzobispado de Madrid.
Hay opiniones que me voy a guardar para buscarme yo después las cosquillas. Sin alzar el puño y lanzarme a la bolsa de improperios que se me acumula en la boca. Propongo una tanda de preguntas, muy simples, muy concisas y muy claras como el señor Ricardo.
1. ¿ Cuando se banaliza el sexo? ¿A qué llaman banalización exactamente?. Banalización, por ejemplo, (por ejemplo eh) sería usar usualmente el término "pecado"como medio de propagación del dogma impuesto. Como control moral. Como ya he dicho en numerosas ocasiones generalizar es un ejercicio bastante sencillo, que cuenta con un gran grupo de adeptos, aquellos que prefieren lanzar la piedra en vez de parar a pensar que quizá esa piedra pueda romper alguna ventana.
2. ¿Se disocia de la procreación? Esta es muy buena. Perdonen mi ignorancia, yo que pensaba que en pleno siglo XXI los plomizos juicios sin dialéctica habían desaparecido. ¿Procreación? Disculpen, pero el sexo debe ser una acción natural del ser humano compartida con el goce y la libertad absoluta. ( Libertad para el Quién, para el Cómo y para el Cuando). Disculpen también si prefiero no mantener los roles que tenía la madre de mi abuela de mojigatería y servidumbre, de triste analfabetismo y de normas irrevocables.
El sexo no ha de ser un medio para un fin, sino una conjugación de dos personas que disfrutan de sí mismos. ¡ Y ojito con sacar de contexto lo que digo para llevarlo al terreno del amén! Hablo del sexo como esencia. De la naturaleza del ser humano. De la vida como ente.
3. ¿Y se desvincula del matrimonio? Bueno. Miren, podrían respetar que hay gente que no necesita la celebración con vestido, arroz, sí quiero, Iglesia y banquete para amarse.
4. ¡Y para terminar, la ecatombe! blablablá: El delito por tanto no puede ser considerado como delito. Así se me queda a veces la cara como un cuadro del gran Picasso. De hecho no sé en qué punto llega a justificarse la conclusión final, "como tenemos dos pies, dos brazos y una nariz, no podemos leer con la espalda" sí, una irracionalidad como la copa de un pino.
¿Me están diciendo, (disculpe si me enciendo un poquito, es que estamos en verano), que una niña violada es una niña a la que han "obligado a divertirse" ? Por favor, qué clase de broma es esta. Lo mejor de todo esto, es que el señor que firma dichas afirmaciones al inicio dice " no pretendo frivolizar" , ¡joder! (y perdonen la expresión), pues menos mal. Si pretendía frivolizar lo mismo directamente ponía a los violadores como profesionales del entretenimiento y la diversión un poco insistentes.
Eso sin contar, claro, otra perla de este último mes en el que se lanza la idea del "aborto como abuso de un menor". Bueno, no sé quién es el encargado de las comparaciones en la Iglesia española, pero que le den un cuaderno con sudokus, un bañador, y lo lleven a la playa a que le pegue un poco el sol, que de tanta capa se va a quedar blanco.

jueves 28 de mayo de 2009

Andrea

¿Crees sinceramente que esos ojos de secano
podrían engañar al húmedo rencor nocturno,
a la pluma de un silencio experto,
a la esclavitud de la luna sin espejo?
¿Crees sinceramente que esta línea
no te habla sin tapujos, sin cortesías,
con la magia del secreto?
Tú te culpas con los días,
acusando rutina y leyes dictadas con la razón
de un miedo.
Sin escrúpulo te lastimas el orgullo
porque confías en el azar de los mudos.
Pero en tus batallas no alzas puño,
rindes homenaje a las yagas,
y amenazas con el humo
un plomizo sueño más.
¿Un sueño más?
¿Crees sinceramente que no sabe este verso
que abandonas tu sueño para más tarde,
y tan tarde dejas su encuentro
que permanentemente huye?
El amor es un idealismo
imaginado en el rincón del suspiro,
una sed sedienta en la boca,
que sabe más para tu teoría
y que sufre más para tu desesperanza.
¿No lo escuchas?
La ronquera en las cuerdas
suena a despedida.
Se hace eco impenetrable.
Como tú crees.
Como te siente el huésped de los años.
Hay algo, que ni crees, ni adviertes,
se ubica con tu voz leve.
La señala el giro del cuerpo
cuando regalas la mirada.
Hay un verso que aún no comprendes:
-Que los que turnamos la vida contigo,
y hacemos de cada reto una cascada de arena,
y deshacemos con los bailes del tiempo
la amistad en sencillez:
te queremos con la sonrisa desnuda.
Y nunca hizo falta una sola pregunta.

miércoles 27 de mayo de 2009

Discrepancias poco evidentes

- Discrepo con todos ustedes, esto es una locura.
- ¿Y de dónde emergen las locuras, sino de la propia cordura?
- Si lo dice enserio, perdone, pero es porque no sabe discernir.
- Yo siempre hablo enserio excepto cuando no lo hago.
- ¿Y cómo sé yo que ahora no está usted haciendo gala de excepciones?
- Tendrá que fiarse de lo que yo le digo.
- ¿Por qué iba a fiarme de un desconocido? ¿ Quién no me dice que está bombardeándome con una cruel peripecia psicológica? ¿ Quién me asegura que no es usted un loco sin memoria, un evidente farsante?
- Perdone, pero ahora soy yo el que debo desconfiar.
- ¿ Por qué? ¿Cómo?
- Sólo sé que la duda viene de la experiencia. Que la suposición de la imagen propia. Y que si divaga sin conocerme es usted un principiante en la dialéctica humana.
- ¿Qué quiere decir?
- Que estás fuera. Muy buenos días.